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CANARIO-AMERICANA
AULA CANARIAS-NOROESTE DE AFRICA

INVESTIGACION DEL PROFESOR M.ARRIBAS PALAU
Publicada por la Vice Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias en 1984

Documentación Sobre Canarias en el Archivo Histórico Nacional

Naufragio de una embarcación canaria en el cabo de Bojador en agosto de 1784
Reconocimiento de la Soberanía marroquí en correspondencia oficial de España

Dice el Profesor M. Arribas Palau lo siguiente:

Tenemos varios documentos en el legajo 3565, caja 2, que tratan del naufragio de una embarcación pesquera canaria, con veintisiete hombres, en las proximadades del río Nun.

El primero en dar cuenta de este suceso al conde de Floridablanca, que en 1777 habia sustituido al marqués de Grimaldi, es Juan Manuel González Salmón, que en octubre de 1783 había sido nombrado cónsul general de España en Marruecos.

En carta fechada en Tánger el 27 de octubre de 1784, decía González Salmón que se había enterado de que los náufragos estaban repartidos: algunos habian quedado en poder del príncipe Mawlay Abd al-Rahman, que llevaba algún tiempo por aquellos parajes, sin querer regresar a los dominios del Emperador; otros estaban en manos de particulares; y de otros se ignoraba el paradero, pues se decía que los habían llevado tierra adentro.

El cónsul español esperaba una próxima ocasión propicia para inclinar el ánimo del monarca marroquí a dictar las providencias necesarias para que los nàufragos canarios recobrasen su libertad o que concediera su permiso para que se hiciera el encargo a algún marroquí particular, ya que, sin consemiento y orden expresa del Emperador, nadie acceptaría el encargo, pues en otra ocasión había impuesto el soberano marroquí penas rigurosas a quienes habían participado en otro rescate.

Por si acaso fuera necesario recurrir a los servicios de un particular, González Salmón se dispone a escribir a Grabiel Gavaró, su agente en Mogador, para que “me informe de lo que suele costar cada individuo que se rescate de entre aquellos árabes y, con este conocimiento, dar mis providencias para que estos pobres españoles consigan volver a su Patria; aunque me he persuado que S.M marroquí abrazarà a este empeño por si, luego que se los pida “.

Poco después, el 3 de noviembre, es el comandante general de canarias, Marqués de Branciforte, quien expone el caso al conde de Floridablanca, en esta forma:

“habiendo salido de la Gran Canaria a fines de Agosto de este año el barco de Nuestra Señora de las Angustias con 27 hombres pescadores de tripulación, con destino de hacer acopio de aquel pescado que, salado sirve para la manutención de la mayor parte de los avitadores de esta provincia, tuvo la desgracia de barar en el mes de Septiembre en el cavo que llaman de Bogador, costa de Africa perteneciente al rey de Marruecos , sin tener adbitrio para liveratarse de esta fatalidad y sus consecuencias. Este suceso, que ha hecho estremecer, a más de ochenta personas, que entre mujeres, padres e hijos, mantenían dichos pescadores, cuia lista incluio, ha penetrado el corazón de los ministros de esta Audiencia, quien me ha suplicado haga a V.E esta representación, que executo movido del mismo sentimiento y también por la gran falta que hacen para los progresos de la pesca y para la de la ballena que proyecto entablar, de que a su tiempo daré parte a V.E.

Con cuia atención espero de V.E dè quenta al Rey para que, usando de su innata piedad, se digne reclamar dichos yndividuos del de Marruecos, para que logren sus familias el devido alivio y el público las utilidades correspondientes a su industria y oficios.”

De esta carta hay dos ejemplares en el referido legajo.Uno de ellos va acompañado da la siguiente:

“Memoria de las personas que componen la conpaña del barco del tráfico de la costa de pesquería llamado Nuestra Señora de las Angustias, su dueño Andrés Cabral, y que encalló en dicha costa y son las siguientes:

1. Joseph Cabrera, mandador, tiene su muger y quatro hijos
2. Juan Antonio Cabrera, tiene su muger y tres hijos
3. Joseph Cristóbal, tiene su muger
4. Joseph Romero, tiene su muger y cinco hijos
5. Bernardo Diepa, tiene su mujer
6. Joseph Velazquez, tiene su muger y tres hijos
7. Nicolás San Roque, tiene su muger y una hija
8. Juan Angulo, tiene su muger y una hija
9. Pedro Guiterres, tiene su madre
10. Siluestre Antunes, solo
11. Juaquin Romero, hijo de Joseph Romero
12. Carlos Aguililla, tiene su muger ensinta y dos hijos
13. Juan Quebedo, tiene su muger y un hijo
14. Felis de Santa Anna,tiene su muger
15. Andrés Palomo, tiene su madre viuda
16. Joseph Naranjo, tiene su muger y dos hijos
17. Gregorio Cabrera, digo,Quevedo , tiene su padre y su madre
18. Jacinto Hernández, tiene sus padres pobres, los que mantiene
19. Nicolas Juanote, tiene su padre ynpedido y su madre
20. Mathias Palomo, tiene su mujgr y siete hijos
21. Pedro Cabrera, hijo del mandador
22. Joseph Juanote
23. Manuel Rauelo, tiene su muger y dos hijos
24. Agustín Lorenzo, tiene su madre viuda y quatro hermanitos
25. Fernando de Santa Anna, de ozze años de hedad.
26. Joseph Muchas Cruces, de diez años de hedad
27. Ramon Romero, de corta hedad
Es copia de la memoria o lista presentada a la Sala
Joseph Antonio Penichet (signado y rubricado)”

El 18 de diciembre informaba el cónsul Juan Manuel González Salmón al conde de Floridablanca que el día 7 de dicho mes, aprovechando una coyuntura favorable, había escrito al monarca marroquí, pidiendole “los veinte y siete españoles que naufragaron en Río Nun, y me persuado que incontinente mandará S.M se rescate esta gente del poder de aquellos árabes, y a su tiempo tendré el honor de participar a V.E las resultas”.
El conde de Floridablanca contesa el 25 de enero de 1785, desde El Pardo, a las dos cartas del Marqués Branciforte del 3 de noviembre de 1784, explicndole las gestiones que realizaba el cónsul de Marruecos para lograr la liberación de los marineros canarios cuyo buque habia varado a la altura del cabo Bojador. De la respuesta del primer ministro español tenemos una minuta con este texto:


“En contextación a las cartas de V.E del 3 de noviembre que tratan de la desgracia ocurrida al barco Nuestra señora de las Angustias, que salió de la Gran Canaria a fines de agosto, de barar en el cabo que llaman de Bogador, en la costa de Africa; puedo decir a V.E que, así que el cónsul de S.M en Tánger, Don Juan Manuel Salmón, tubo noticia de este succeso, procuró adquirir las que pudo del paradero de los 27 hombres que tripulaban el barco y supo que todos se hallban repartidos en los parages inmediatos al en que habían varado, algunos de ellos baxo el poder de Muley Abdarajman, hijo del rey de Marruecos, el qual rehusaba pasar a los dominios de su padre: otros en poder de moros particulares y otros tierra adentro: pero, como S.M Marroquí no es dueño absoluto en aquellos parages, se hace preciso usar de varios medios indirectos, bien que con la proteccion y apoyo de aquel soberano para poder conseguir la libertad de los referidos 27 hombres, la qual aseguro a V.S. que procura facilitar el citado consul y que para su logro se provechan todas las conyunturas, pues el rey lo desea, para consuelo de aquellos infelices y de esos sus parientes, y ha mandado se haga encargo especial sobre este punto”.

En la misma fecha escribia el conde de Floridablanca a Pedro Andrès Burriel, regente de la Audiencia de Canarias, dandole cuenta de los terminos en que informaba al marquès de Bracifonte de las gestiones que se estaban realizando en Marruecos para conseguir la libertad de los marineros canarios, como el propio comandante general le comunicaria.

Por su parte Juan Manuel Gonzalez Salmon comunicaba desde Tánger el dia 15 de enero de 1785 al Conde de floridablanca :

“ De resultas de la representación que hize el 17 de Diziembre ultimo a S. M. M. para que se dignase de sacar del poder de los arabes del rio Nun a los 27 canarios que tubieron la desgracia de naufragar en aquella costa; me responde S. M. al respaldo de mi propia carta haber dado ya sus ordenes para el efecto y que, luego que lleguen a su Real presencia, me los mandarà”.

Y pocos dias màs tarde, el 28 del mismo enero, informaba el cónsul general de España en Marruecos al conde de Floridablanca:

“ Me escriben de Mogador que S.M.M. tiene expedidas repetidas y estrechas ordenes al ebreo Kordojay de la Mar, habitante en dicho puerto, para que a la mayor brevedad saque del poder de los arabes de Rio Nun a los 27 españoles que naufragaron en aquella costa: Que dos de ellos han llegado ya a Mogador: ocho trae el principe Muley Abdrajaman ( este principe se ha sometido y viene a la presencia del Rey su padre, quien ha mandado desde Marruecos para que lo acompañen algunos alcaldes con tropa y el estandarte o vandera del profeta, en señal de seguridad y de que está perdonado de la inobediencia que ha mantenido algun tiempo ha); y que no tardaràn los restantes, sin embargo de que se halla dispersos. Tengo prevenido que , si estos infeliZes no se les subministra de orden y por quenta de S.M.M. la manutención y ropas para cubrir sus carnes, pues me dicen que vienen en cueros se les asista con lo preciso”.

El Conde de Floridablanca ordena que se saque copia de los dos textos anteriores y se la envia desde el Pardo el 23 de febrero al marquès de Branciforte, con una carta en cuya minuta se dice :

“ la copia adjunta contiene las noticias que el cónsul general del Rey en Marruecos me ha comunicado en sus ultimas cartas acerca de la libertad que van adquiriendo algunos de los canarios que naufragaron el mes de Noviembre en aquellas costas y la esperanza de que puedan restituirse todos a sus casas. Tengo singular complaciencia en instruir a V. S. de estas noticias, como en que las lleguen a saber esa Audiencia y la personas interesadas, a quienes, V. S. las comunicará.”

Pedro Andrès Burriel contesta el 8 de marzo al conde de Floridablanca y le dice:

“ He recibido la carta de V. E. de 25 de Enero de este año, en que me dice cómo en aquel mismo dia respondia V. E. al marquès de Branciforte acerca de los deseos del Rey y medios que se ponian en uso para libertar a los 27 hombres del barco Nuestra Señora de las Angustias, que varó en la costa de Africa; haviendo representado este comandante general en los teminos màs eficaces a favor de aquellos infelices, manifestando al propio tiempo lo mucho que esta Real Audiencia y yo nos interesabamos en su alivio; y que el mismo comandante general nos enteraria del contenido de la carta de V. E.
En efecto, lo ha hecho asi, insertando la carta de V.E. en otra suya a mi 1º de este mes, concluyendo con que lo pasa a mi noticia para que, dando cuenta al tribunal por el interès que ha tomado sobre este rescate y restitucion, conozca el estado en que se halla este asunto y el encargo especial que el Rey ha hecho para conseguir el alivio y consuelo de aquellos infelices y de sus parientes, a quienes podria yo comunicar esta noticia por los medios que me pareciese para que con la esperanza que puedan prometerse de tan soberana proteccion, vivan con menos aflicción y penalidad.
Luego que recibi la carta de V.E., entreguè , de acuerdo con mis compañeros, una copia de ella a Andrès Cabral y Placeres, más conocido por megrin, dueño de dicho barco varado, y que se ha esmerado quanto le han permitido sus facultades a favor de los 27 cautivos y sus pobres familias, para que le comunicasen a estas y las consolase con tan fundadas esperanzas en la paternal piedad del Rey N.S. y buenos oficios de V.E. , y después le he entregado otra de la del comandante general en que viene copiada la de V.E. para el mismo fin: que se ha conseguido perfectamente, bendiciendo estas infelices gentes a S. M. y llamándole padre, arrasados sus ojos en lagrimas de gozo.
Yo, si no fuera cosa impertinente, daría, por el acuerdo y por mi, las más respetuosas gracias a nuestros benignisimos soberanos por unos efectos tan propios de su bondad; pero nos contatentaremos con pedir a Dios incesantemente la felicidad de S. M. en todo y contribuir en lo que nos toca a su mayor servicio.”

El Marqués de Branciforte tarda unos días más en contestar al conde de FloridaBlanca. Por fin, el 16 de marzo dirige al comandante general de Canarias el siguiente escrito al primer ministro:

“ La noticia que V.E. me comunica en 25 de Enero ultimo de haverme echo por el consul de S. M. en Tanger las más vivas diligencias para la livertad de los 27 hombres del barco de las Angustias, que barò en el cabo de Bogador, costa de Africa perteneciente al Rey de Marruecos, y el interes que S. M. ha tomado, dando orden para que se haga encargo especal sobre este asunto; ha sido tan aplaudida en esta provincia como corresponde a la singular piedad con que S. M. la distingue en su amable corazon. De todo di cuenta a la Audiencia,pasandole a la letra la Real Orden para su inteligencia y que la hiciese saver a las familias de aquellos ynfelices; y me asegura su rejente que las lagrimas que publicamente han derramado con el gozo de dicha Real Orden ha sido un panegirico general de las piedades del soberano, pidiendo a gritos la conservacion de su preciosa vida, que es lo que todos los que todos los que tenemos el honor de servirle deseamos y suplicamos constantemente al todo poderoso.”

Esta es la documentacion que he encontrado en el legajo 3565. caja 2, relacionada con el caso. A

Ahora bien las gestiones para lograr la repatriacion de los naufragos canarios se prolongaron durante casi dos años.La documentacion de 1785 se halla en el legajo 4317, caja1; la de 1786 en el legajo 4319, caja 1.

El 2 de septiembre de 1785, comunicaba Juan Manuel Gonzalez Salmon al conde de Floridablanca:

“Ha dias que el Rey de Marruecos mandó a Rebat los quatro canarios que ultimamente se han rescatado del rio Nun, cON orden de que se mantengan alLy hasta que S.M. llegue. Esto creo que serà con la intencion de ver si mientras permanese en Marruecos le llegan algunos otros para remitirselos todos juntos y, quando no, soy de sentir que luego que S.M. llegue a Rebat me enviará los quatro”.

El soberano marroqui envia estos cuatro canarios al consul de España en Tanger a finales de octubre, según aviso de Fr. Cristobal Rios, viceprefectro de las misiones de Marruecos, del 7 de octubre, de que Juan Manuel Gonzalez Salmon informa al conde de Floridablanca el 27.

Cuando estos cuatro canarios llegan a Tanger, el consul español los envia a Ceuta y el 7 de noviembre dice al prmer ministro:

“ Los cuatro canarios que me ha mandado S.M.M los he embarcado para Ceuta para desde alli pasen a sus casas. Estos hombres me han informado que los 17 mas que han quedado en Rio Nun, de los 27 que tuvieron la desgracia de naufragar en dicho parage. treze se hallan en poder del prinicpe Mulay Abdrajamany quatro con un moro de los principales, y que ni este ni Muley Abdrajaman quieren darlos si no se les paga doscientos pesos fuertes po cada uno. Como S.M. Marroqui solo pasa ciento a el ebreo que tiene la comision de rescatarlos, es dificil logren su livertad aquellos infelizes, mayormente quando tampoco quiere este Soberano que ninguno otro tenga que entender en el asunto màs que el expresado ebreo; pero he tenido noticia que para sacar de entre aquellos arabes a los franceses que tuvieron igual desgracia que los nuestros, se valieron algunos comerciantes de dicha nacion que residen en Mogador del mismo comisionado ebreo, ofreciendole reservadamente avonarle lo que costase màs cada indibiduo de los cien pesos fuertes que S. M. Marroqui da, y de este modo han conseguido poner en libertad la tripulacion de las embarcaciones que se perdieron en aquellas costas, excepto tres hombres que aun aquedan por hallá.
Si, viendo que S. M. Marroqui no se aviene a dar el dinero que piden por los nuestros, y a V.E. le pareciere combeniente que para livertar a estos 17 hombres ofrezca yo sigilosamente a el ebreo que tiene la comision el abonarle lo que le cueste más de los los cien duros que libra el Rey de Marruecos por cada uno, lo pondré en execución luego que tenga la aprovación de V.E.”

A esta carta responde el conde Floridablanaca con el siguiente parrafo. Que aparece en un escrito del primer ministro fechado en Madrid el 6 de dicembre:

“ Ha parecido bien a S.M. el que Vm envie a Cadiz a los quatro canarios naufragos en el cabo Nun, que le acaba de enviar ese Soberano y aprueba S.M. el que Vm. Procure en el modo que propone el rescate de los demás”.

Cuando este escrito llega a manos de Juan Manuel Gonzalez Salmon, éste contesta al conde de Floridablanca el 27 de enero de 1786, en su carta num. 8, diciendo :

“ Quedo enterado han llegado a V.E. mis cartas de 7 y 12 de noviembre del año próximo pasado y que, haviendo dado cuenta S.M. de sus contenidos, han merecido su Real aprovación.
Procuraré en los términos que he propuesto a V.E. el rescate de los demas canarios que se hallan en el Río Nun, pero aguardaré a ver si S.M. Marroquí los pone en libertad, como me ofreció, y se ha encargado este particular a su hijo Absalem, que se halla en la provincia de Tarudante.”

En Abril de 1786 le llega al cónsul español en Marruecos la noticia de que uno de los náufragos canarios ha logrado evadirse. González Salmón lo comunica al conde de Floridablanca en su carta núm. 48, del 11 de dicho mes de abril, en esta forma:

“Me avisan de Mogodor haverse sabido allí por moro del Río Nun que un canario de los que están con el principe Muley-Abdrajman, se le escapó y que, yendo al lugar que él tenía noticia o savia se aproximaban los pescadores de las Yslas, logró su libertad, metiéndose en una lancha.”

En la misma carta dice el cónsul español:

“Quando S.M. Marroquí me remitiólos ultimos desertores de Melilla, le escribí dándole las correspondientes gracias y al mismo tiempo le recordé los pobres canarios que se hallan en Río Nun. No dudo que S.M. hará por sacarlos de entre aquellos salvages y, quando no, procuraré yo hacerlo del mejor modo que se pueda.”

El 11 de yumada II de 1200/ de abril de 1786 contesta el sultán marroquí a Juan Manuel González Salmón, expresándole que “ por lo que nos dices de los christianos españoles que con la embarcación se perdieron en Río Nun, nosotros hemos mandado por ellos y, quando nos lleguen, si Dios quiere, te lo embiaremos prontamente.”

El cónsul español da cuenta de ello a su primer ministro en carta núm. 56, del 20 de abril, a la que adjunta una traducción de la respuesta del soberano marroquí.
Pocos días después, el 29 de abril, comunicaba González Salmón al conde de Floridablanca en su carta núm. 60:

“También me escriben de Mogodor que se aguarda llegue allí en breve el príncipe Muley Abdrajaman, que ha unos quantos años que se halla fugitivo de los dominios del Rey su padre por las partes del Río Nun y parece que la miseria y travajos a que se ve reducido le han obligado a solicitar el perdón y acogida de su padre, quien, olvidando todo lo pasado, dicen mandó se hiciesen unos quantos vestidos y se le enviasen al Principe para que se le presentase con desencia. Esta noticia me ha agradado mucho, porque lograrán su libertad los pobres canarios que etán en poder de dicho Príncipe y que hasta ahora no los ha querido entregar.”

El 27 de junio de 1786, en carta núm. 88, daba cuenta el cónsul español en Marruecos al conde de Floridablanca de haberse enterado de la llegada a Marrakus de siete de los canarios que habían naufragado en en río Nun, y añade nuestro cónsul:
“pienso no me los entregará S.M. hasta que yo esté en su Real presencia, por tal de hacerme este obsequio con ellos”.

Algún tiempo después, el 12 de agosto, en su carta núm 107, comunicaba González Salmón:

“Ademas de los siete españoles que han llegado a Marruecos de Río Nun; han benido últimamente tres. Este soberano los ha hecho bestir a todos y sin duda me los entragará quando yo esté alli, confirmándome mas esto el que hasta ahora no se me ha dado S.M. por entendido de la llegada de tal gente.”

Sin embargo, el 18 de sawwal de 1200 / 14 de agosto de 1786 el sultán marroquí pasa instrucciones a González Salmón para que se quede en Casablanca, donde se ocupa de la exportación de granos a España, y no vaya a Marrakus. Entoces nuestro cónsul dice al conde de Floridablanca en carta núm. 109, del 22 de agosto:

“havía pensado, quando me hallasse en presencia de S.M. Marroquí, pedirle los diez canarios que naufragaron en Río Num, en casso que antes no me los entregasse S.M.; pero, con motivo de no ir ya a la corte, he escrito a dicho Soberano y al Efendi reclamando esta gente, con el fin de poderlos embarcar por aquí a Cádiz antes que me retire de este destino.”


La gestión del cónsul español se ve coronada por el éxito. Los diez náufragos canarios llegan a Casablanca el 4 de septiembre. Al día siguiente, en carta núm. 118, González Salmón daba cuenta de ello al primer ministro español en esta forma:

“Ayer llegó a ésta Sid Taxer Fénix*, quien me ha hecho entrega de los diez españoles que naufragaron en Río Nun, y los boy a embarcar en vna fragata nacional que se halla en esta rada para cargar de trigo para Cádiz por cuenta de la cassa que ha de seguir aquí la extracción. Esta gente biene en mui buen estado y regularmente bestida, porque el Soberano, como he noticiado a V.E., los hizo assear al tiempo de presentárselos en Marruecos; y ya en Río Nun no queda más que un muchacho que, según me han informado éstos, se ha vuelto moro, porque su amo lo obligò a ello con amenazas, y la corta edad del chico, como aun de siete para ocho años, no le ha permitido resistir la fuerza de aquel bárbaro, y assy es ya mui difícil poder recobrarlo. Otros dos me dicen que se han muerto, que, con los veinte y quatro que nos ha entregado S.M. Marroquí, hacen los veinte y siete que se hallaban en la embarcación de Canarias quando naufragó en aquel parage.” * Taher Ben Abdehak Fannis

En el legajo 5836 hay tres documentos que guardan relación con el envío a Cádiz de cuatro de los canarios naufragados en el río Nun, comunicado por González Salmón el 7 de noviembre de 1785 y aprobado el 6 de diciembre siguiente.
El primero de estos documentos está fechado el 2 de diciembre de 1786 y va dirigido por el conde de las Lomas, gobernador de Ceuta, al ministro de Hacienda, Pedro López de Lerena. Dice así:

“El subteniente de la compañía de Cazadores de esta plaza, Don Domingo Camúnez, encargado por mí de la subministración de socorros a José Cristóbal Antúnez, Nicolás de los Reyes y Antonio Navarro, naturales de la ysla de Canarias, que, haviendo naufragado en el Río Nun, fueron rescatados por S.M.M. y remitidos a este destino para dirijirlos a sus casa, me ha entregado la relación adjunta, expresiva del gasto que han causado en su manutención; y la paso a manos de V.E. para que se sirva facilitar y comunicar a este ministro de Hacienda la correspondiente Real orden para que se abonen al citado subteniente los ochocientos diez y seis reales de vellón a que ascendido el mencionado gasto.”

El segundo de estos documentos acompaña al anterior y es una relación jurada de gastos hechos por Domingo Camúñez, fechada en Ceuta el 28 de marzo de 1786, con el texto siguiente:

“Relación jurada que doi yo, Don Domingo Camúñez, subteniente de la compañía suelta de Desterrados Armados de esta plaza, de los socorros subministrados de orden del señor gobernador a Josef Cristóbal Antunes, Silvestre Antonio Antunes, Nicolás de los Reyes y Antonio Nabarro, naturales de la Ysla de Canarias, que, haviendo naufragado en el Río Num, fueron rescatados por S.M. Marroquí y mandados remitir a esta plaza para que desde ella se dirixiesen a sus casas, los quales se empesaron a socorrer a razon de dos rreales vellón diarios a cada uno, en virtud del oficio que pasó el citado señor gobernador al ministerio de Hacienda en fecha de 12 de Noviembre del año pasado de 1785, desde el qual inclusibe es en la forma siguiente:
Reales de vellón

Por los socorros dados a los quatro exresados cautivos,
razón de 8 rreales diarios, desde doze de Noviembre de
mil setecientos ochenta y sinco hasta el veinte de Enero
de mil setecientos ochenta y seis inclusibe, que importan
los setenta y siete días seiscientos dies y seis rreales de
vellón…………………………………………………… 616
Por la certificación que orijinal acompañó por la
que fueron socorridos por el capitán de Ynfantería y
comandante de javeque Nuestra Señora de Africa, el
que los socorrió desde veinte y ocho de dicho Enero
hasta el veinte y vno de Febrero, ambos iclusibes de
dicho año……………………………………………. 200
________________
Total…………………………………………….. 816.”


A esta relación jurada se adjunta la certificación que se menciona, que es el tercer documento, con este texto:

“ Certificado de Melchor de Mesa, capitán de Ynfantería, con agregación a la Marina, y comandante del jaueque de S.M. de la dotación de esta plaza nombrado Nuestra Señora de Africa:

Certifico que hallandome dado fondo en la bahía de Ceuta con la ciatad embarcación, el día bente y seis de Enero recivi a su bordo quatro cautivos, a quienes socorrí con dos reales de vellón a cada vno para su manutención, desde el día veinte y ocho del dicho mes hasta el veinte y vno de febrero ambos días ynclusives, que les desenbarqué en la ciudad de Cádiz, y para que conste doy la presente en Ceuta a 24 de Marzo de 1786.
Melchor de Mesa (Rubricado)”

En el legajo 435,caja 1, hay alguna correspondencia de los años 1796 y 1797 que trata del envio de granos a Canarias desde Marruecos.
En la de 1796 se expone la carestia de granos en canarias a causa de las malas cosechas y se solicita autorizacion para extraer dinero y adquirir en Marruecos los alimentos necesarios.
La de 1979 corresponde a los meses de febrero y marzo y su objeto es la tolerancia con que se permitia cargar granos y semillas a los muchos barcos que llegaban a Mogador procedente de las Islas Canarias para socorrer las urgencias de las mismas, a pesar de haberse concedido el privilegio de extraccion de granos de Marruecos, con caracter exclusivo, a los Cinco Gremios Mayores de Madrid, habida cuenta que dichos gremios no habian destinado aùn en dicho puerto a ningun sujeto que se hiciera cargo del privilegio de exportacion eclusiva.





Comentario:


La cooperacion de los Gobiernos de los Reinos de España y de Marruecos para salvar y rescatar a la tripulacion de la embarcacion canaria Nuestra Señora de las Angustias que naufragò en 1784 en el cabo de Bojador ( Sahara Occidental ) es un buen ejemplo de las relaciones de amistad y buena vecindad que deben existir entre todos los paises de la cuenca del Mediterraneo, en todos los dominios, ya que estos paises constituyen una comunidad de destino y de intereses comunes como lo resalta la Declaracion de Barcelona de 1995.

Hecho este sencillo comentario, señalamos que Saharamultitud condena todos los secuestros y ataques armados realizados contra los barcos pesqueros de las flotas europeas, especialmente contra la española y contra la flota marroqui, efectuados por la rama militar del frente polisario antes del cese el fuego decretado por las Naciones Unidas en septiembre del 1991.

Las victimas de estos ataques y secuestros, han sido, en primer lugar, los inocentes marineros, trabajadores de la mar, pertenecientes a la clase obrera humilde, que no disponian de ningún arma de defensa excepto sus artes de pesca y en segundo lugar sus familias y sus allegados.

De estos lamentables acontecimientos, tristes ejemplos de una flagrante y grave violacion de derechos humanos, dan testimonio las hemerotecas de los diferentes periodicos españoles, marroquies y argelinos.

Saharamultitud, que aboga decididamente por la paz en el Sahara, desea que nunca màs se vuelva a cometer acciones de este tipo que no pueden ni deben ser justificada por ningun concepto y que no debe realizar ninguna organización politica en nombre de la poblacion del Sahara que pretende representar.
 
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